Canasto el Jue Feb 05, 2009 4:42 pm
La iglesia parroquial también es de origen medieval tal como puede apreciarse en su interior, donde, a pesar de las múltiples reformas y restauraciones que a lo largo del tiempo se han efectuado, conserva claros vestigios del gótico tardío tales como columnas helicoidales en línea con las del gótico levantino otras imitándolas se han añadido en la segunda mitad del siglo XX, arco de acceso al presbiterio levemente apuntado o la bóveda de crucería. También conserva, en su interior, huellas del barroco como las que se manifiestan en el retablo. En el exterior, su fachada lateral es renacentista, aunque se reconstruyo en 1908, presenta una sencilla puerta adintelada con arco de medio punto y paramento liso, y se abre a una amplia plaza presidida por una fuente. La fachada principal, en cambio, es barroca aunque también reconstruida, su puerta es asimismo adintelada, pero sin arco de medio punto, y consta de pilastras laterales, friso sin ornamentos, frontón curvo con hornacina central y pequeños capiteles que coronan el conjunto; una espadaña con dos huecos para campanas, remata la fachada principal.
A la iglesia se anexiono, por el costado contrario a la plaza, la casa del párroco, representativa del barroco popular del siglo XVII, que muestra una peculiar estructura de entrantes y salientes, creando a su vez juegos ópticos y perspectivitos por sus formas quebradas y angulosidad obtusa. Llama la atención el orden asimétrico y la variedad de sus huecos que van desde la puerta dintelada, ventanales y balcón rectangular a las ventanitas escarzadas del sobrado pasando por la ventana circular intermedia.
Se conservan también casas renacentistas en la plaza de España y calles próximas, algunas en estado ruinoso, otras con añadidos posteriores que no guardan normas de concordancia artística, evocando pasada grandiosidad a través de sus pétreas puertas, dinteladas con pilastras sobre pedestales, exhibiendo escudos que enseñorean su relación con la orden de Calatrava.

Por dentro:


